Arrivederci Caracas
Un hasta luego a
“Fui testigo de los últimos destellos de
Willians Labrador Joves
Vannini, escritora italo-venezolana, autora de la obra Arrivederci Caracas, nos endulza el alma con retazos pícaros y humorísticos de la historia de nuestra capital, a través de sus recuerdos, específicamente entre los años 1948 y 1958. Sus relatos, escritos con mucho sentimiento y precisión, se asientan en 56 capítulos y la introducción, esta última revela por qué el nombre de Arrivederci Caracas, y la respuesta dada, automáticamente, nos intriga a conocer el ayer caraqueño.
La ciudad de los Techos Rojos, la bucólica y apacible,
¿Sabía usted que en Caracas, durante la década de los 50, las muchachas no podían salir sin chaperón?, ¿que se podía dejar la puerta de la casa abierta y nadie entraba?, ¿que se temía que si uno iba a la playa en Semana Santa se convertiría en pescado?, ¿que la ciudad se paralizaba durante la transmisión de El derecho de nacer?, ¿que los automóviles sólo podían circular entre las siete y ocho de la mañana y las cinco y seis de la tarde?, ¿que en la madrugada del 23 de enero del 58 se escuchó el ruido del avión privado del dictador Pérez Jiménez huyendo del país, y todo el pueblo salió a la calle de júbilo?
Esto y mucho más encontrarás en el texto contentivo de este libro, dedicado a redescubrir y develar la vida de lo que fue
Los nombres de los capítulos son muy originales y derivados de las frases populares rezadas por todos los habitantes de la ciudad, como por ejemplo, “De aquí pa’ cá, todo; de aquí pa’ llá, nada”, “Epa, Isidoro”, “La ñapa”. Asimismo, de tradiciones como “La ventana”, “Las fiestas”, “El whisky”, “Los centros culturales”, también de sucesos como “Golpes de Estado”, “El 23 de enero”, entre otros.
Arrivederci Caracas es un libro que debe ser leído por todos los venezolanos, ya que sus páginas retratan parte de la historia de una ciudad que fue inimaginable y suprema, opuesta a su presente que lucha por sobrevivir entre un moderno desorden. ¡A ti Caracas, estaremos esperándote como fuiste aquella vez!